prensa y editorial
 

Aportar, dejar  algo en alguien; porque todo vuelve.

Esa es la intención –desinteresada, reiterada, inconclusa- para esta iniciativa que lleva implícito un doble fin: resignificación de espacios musicales y concientización solidaria.

Gracias al apoyo de cada una de las bandas que fueron sumándose a esta iniciativa es que se intenta fomentar una práctica habitual solidaria dentro de un espacio tan subestimado en efectos como desaprovechado en contenido: el rock.  El pedido de colaboración, la recolección
de donaciones destinadas a espacios sociales con distintas necesidades y el propio acto de donar son igualmente compatibles con aquello que el rock nos deja al comenzar, transitar y salir de un recital : renovación, liberación, lucha, conciencia y solidaridad.

Como cuando te caés en el pogo y se abre una ronda de manos dispuestas a levantarte, o cuando te tirás de cabeza porque sabés que abajo hay un colchón de cuerpos que duelen pero resisten tu descarga, o como esos hombros que soportan tu peso y el de los demás solamente porque así lo disfrutás mejor…

Renovación y reapropiación; resignifiquemos el acto de ir a un show, que se haga costumbre llevar un alimento, un juguete, un útil escolar, ropa que ya no usás, algo de vos… Que sea hábito ser solidario con el otro.  No hay necesidad de hacer algo grande, ocasional y esporádico; ni proponer consignas novedosas, antiimperialistas aguardando fechas significativas para colaborar. Las necesidades son muchas –demasiadas- y destinos sobran.

De nuevo: hagámoslo hábito, y que el rock sea solidario, además de liberador.
Porque todo suma, todo aporta y  todo vuelve.

 
         
  © 2006 - 2008 Semiyero.org - Todos los derechos reservados. Diseño: ADN Estudio | diseño y comunicación Programación: Rock Soluciones